¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?
Al aprendizaje debemos darle la importancia que se merece, pues de ninguna manera es algo trivial. El aprendizaje lo vamos adquiriendo a lo largo de nuestra vida desde que nacemos.
Las competencias son la manera más eficaz de llegar al aprendizaje de algo detallado, utilizando todas nuestras capacidades para lograrlo, como son nuestras habilidades, valores, actitudes y sentimientos.
De ninguna manera el aprendizaje se puede observar o medir con unas simples preguntas, para esto se requiere de todo un proceso, que tanto el maestro como el alumno demuestren en cuanto a la adquisición de competencias.
En todo momento, es importante, tener claridad entre los conceptos, la diferencia entre ser competente y competitivo, nos lleva a reflexionar, el primer termino nos hace mención a las capacidades que aun siendo operativas, se encuentran articuladas propiamente con distintas forma de saber, mientras que ser competitivo, se refiere al rol concreto dentro de unas relaciones sociales de ganar-perder.
Al cuestionamiento inicial, no es posible observar y medir el aprendizaje, es un proceso adaptativo mediante el cual, construyendo el conocimiento de la realidad, del mundo, el sujeto se construye a sí mismo como ser humano, siempre reorganizando en todo momento la propia estructura cognitiva desde donde continuará su desarrollo toda su vida como se menciona en un inicio a través de sus propios procesos de asimilación, con solo algunos indicadores, es necesario diversificarlos, ya que los procesos de enseñanza-aprendizaje para adquirir o construir el aprendizaje son complejos. Este logro, es personal, por lo cual cada individuo tiene su propia forma de adquirirlos.
En todo proceso educativo, es importante partir de nuestro entorno, donde se ubica nuestro educando, tener la certeza si realmente logro apropiarse de la información necesaria para avanzar al siguiente nivel de aprendizaje, sin embargo, al momento de certificar su aprendizaje solo utilizamos algunos instrumentos, con los cuales, solo se limita dicho proceso, sin embargo, es necesario tener la seguridad de en esta ponderación va implícita su capacidad de ser competente.
Un punto importante es aquel que nos indica la conceptualización del aprendizaje significativo, donde el maestro media conocimientos, a través de herramientas físicas o psicológicas (contenidos), lo cual es una actividad normal en nuestra práctica docente, sin embargo, solo en parte estamos contribuyendo al proceso de enseñanza-aprendizaje, ya que el estudiante aprende por sí mismo, solo a través del interés del docente por su alumno será posible mejorar nuestra práctica educativa.
A todo esto, es importante retomar la propuesta de la RIEB respecto a la educación basada en competencias, un aprendizaje en donde los alumnos al egresar deben tener los conocimientos, habilidades, actitudes y valores como resultado de su preparación y puedan enfrentar y resolver problemas reales de su entorno.
El aprendizaje de ningún modo es susceptible de medirse en base a una escala numérica. Simplemente es el análisis y estudio de lo que el educando es capaz de hacer o no. A esto es a lo que realmente se refiere la educación basada en competencias.
Es indudable que el aprendizaje no puede estar establecido únicamente por las necesidades de la industria, sobre todo si tenemos en cuenta que nuestros alumnos todavía se encuentran en un proceso de desarrollo físico, afectivo, cognoscitivo y emocional, por lo tanto, solo capacitarlo para el trabajo, sería limitarle la posibilidad de un desarrollo integral, para esto, ser competente debemos entenderlo como la concordancia de habilidades, conocimientos y procesos que nos hacen funcionar en el mundo cotidiano, que nos vuelven mejores personas, mejores estudiantes y posteriormente mejores ciudadanos
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